Dentro de la prolífica y sobrenatural obra de Johann Sebastian Bach, existen creaciones que sobrepasan el entendimiento. Centrado, dulce, profundo, místico, lúdico e infatigable, este músico nos ha legado una obra asombrosa, que va desde los pequeños preludios y fantasías para el clave, a sus obras de gran magnitud como la Pasión según San Mateo, las cantatas, la monumental Misa en Si menor, o el enigmático Arte de la Fuga.
Missae breves, Misas breves o Misas luteranas, como también se les conoce, son un conjunto de cuatro obras creadas por este compositor en la ciudad de Leipzig entre 1730 y 1740. Reciben su nombre porque este ritual luterano solo conserva del católico el kirie y el gloria, supliendo las partes restantes con Gratias, Domini Filli, Domini Deus, Qui tollis, Quoniam tu solus o Cum Sancto Spiritu. Estas obras resultan por demás curiosas, ya que Bach sentía una mayor predisposición a la cantata, expresión musical cumbre del protestantismo.
Dos de estas Misas breves, BWV 234 y 235, más un motete, son interpretados por l'Ensemble Pygmalion, dirigido por el joven músico y contratenor Raphaël Pichon. Fundado hace tan solo cuatro años por Pichon, este ensamble es uno de los más apreciados en Europa, y no es de extrañar que en este, su primer disco publicado, logren que estas particulares Misas adquieran una belleza inusitada. La sonoridad es sobria y feliz, terrenal pero al mismo tiempo celeste, dulcemente humana y al mismo tiempo divina. Es como si con ellas Bach y Pygmalion quisieran, con la pluma del canto, tocar los pies de Dios para sutilmente decirle "Aquí estamos".
Las cuatro voces solistas, impecables; el coro, sublime; la orquesta, magistral, y la dirección, ponderada y amorosa. Se trata de una interpretación precisa, afinada, delicada, atenta al canto, segura y llena de un aura magnética.
Por: Carlos Alberto Heredia
MISSAE BREVES BWV 234 & 235
Johann Sebastian Bach / Pygmalion
Alpha 2008