MODELO ALFABETICO
¿Quieres ser hombre completo,
hombre a prueba de alfabeto?
Se amable, activo, aseado,
bondadoso y bienhablado,
Claro, mas cauto en confianzas,
sordo a chismes. parco en chanzas,
libre en digna dependencia
del deber y la conciencia;
Experto en algo especial,
franco, fiel, firme, formal,
Grato, generoso, humano,
buen hijo, esposo y hermano,
ejemplo a la ingenua infancia;
Justo, jovial sin jactancia;
gentil en serios hechizos,
no en modas, polkas y rizos;
Leal a la Ley, laborioso,
modesto, no malicioso,
natural, noble en tu modo;
con orden y objeto en todo;
Paciente y perseverante
( Primer prenda del triunfante);
Patriota puro y pacifico;
puntual, no en parla prolífico
ni Quijote o Quejumbroso.
Se realmente religioso
sin superstición salvaje,
Sobrio en juicio, en boca, en traje;
Servicial muy tolerante
Útil, veraz, vigilante,
Valiente, no vengativo,
ni un Yoista repulsivo.
se exacto como un reloj
nunca zángano, ni Zafio;
se otro Washington, si hay dos;
y haz que diga tu epitafio:
Honro a Padres, Patria y Dios.
LA PASTORCITA
Pastorcita perdió sus ovejas
¡y quién sabe por dónde andarán!
-No te enfades, que oyeron tus quejas
y ellas mismas bien pronto vendrán.
Y no vendrán solas, que traerán sus colas,
Y ovejas y colas gran fiesta darán.
Pastorcita se queda dormida,
Y soñando las oye balar.
Se despierta y las llama enseguida,
Y engañada se tiende a llorar.
No llores, pastora, que niña que llora
Bien pronto la oímos reír y cantar.
Levantóse contenta, esperando
Que ha de verlas bien presto quizás;
Y las vio; mas dio un grito observando
Que dejaron las colas detrás.
Ay mis ovejitas ¡pobres raboncitas!
¿dónde están mis colas? ¿no las veré más?
Pero andando con todo el rebaño
Otro grito una tarde soltó,
Cuando un gajo de un viejo castaño
Cargadito de colas halló.
Secándose al viento, dos, tres, hasta ciento,
Allí unas tras otra ¡colgadas las vio!
Dio un suspiro y un golpe en la frente,
Y ensayó cuanto pudo inventar,
Miel, costura, variado ingrediente,
Para tanto rabón remendar;
Buscó la colita de cada ovejita
Y al verlas como antes se puso a bailar
JUAN CHUNGUERO
Era Juan Chunguero insigne gaitero con la misma gaita que fue de su taita, y aunque un solo aire trinaba este Apolo, furibundo estrépito formaba con él.
Y muchas parejas, y aun viejos y viejas, bailaban en tanto con risa y con canto, y de ellos no pocos resultaron locos por ate diabólico del músico aquel.
La abuela Tomasa volviendo a su casa bailó un cachucha, tan ágil, tan ducha, que vieja y canasto se hicieron emplasto y tortilla espléndida de huevos con pan.
Dicen que un cordero salió maromero y montó en un lobo que andaba bobo.
Y que aquella vaca que ordeñaba Paca armó con el cántaro ¡una de San Juan¡
Iba en su camino sudando un pollino y dándole palo a su enemigo malo, más oyó al gaitero y ¡adiós al arriero¡ y ¡adiós carga y látigo, cabestro y chichón¡
Pero no hubo gloria en toda esta historia como la de aquella pastorcita bella viendo ya encolada toda su manada valsando alegrísima de la gaita al son
Y al ver a Pastora aquel Juan Chunguero, y oyendo a Chunguero la linda Pastora, él se hizo pastor; gaitera, Pastora, él su corderito, y ella su cordero.
TIA PASITROTE
Tía Pasitrote
Salió con Mita
Y en el cogote
Va la chiquita.
Toda la gente
Soltó la risa
Y ella les dijo:
"Voy muy de prisa;
"Ríanse ustedes;
"Yo también río".
Y doña Gata
Les hizo "Muío".
Compró zapatos
Para Madama,
Pero a su vuelta
La encontró en cama.
Le dio una fruta,
Le dio una flor,
Y al punto Mita
Cogió un tambor;
Y con más garbo
Que un capitán,
Dio un gran redoble
¡Ra-ca-ta-plán!
Tía Pasitrote
Fue a comprar leche
Y le dijeron
"Que le aproveche".
Buscando a Mita
Volvió corriendo
Y a la chiquita
La halló cosiendo,
Quieta y juiciosa
Como un muchacho
Ensartando hebras
De su mostacho.
Salió a comprarle
Capa o capote
Y unas navajas
Para el bigote;
Pero al retorno
La halló traviesa
Patas arriba
Sobre una mesa.
Le dio a la tía
La pataleta,
Mas volvió en sí
Con la trompeta.
Llegó la tía
Tan boquiabierta
Que no cabía
Por esa puerta.
Dio un paso en falso,
Móndase un codo,
Y al suelo vino
Con silla y todo.
Entonces grita
"¡Ay ay! ¡ay! ¡ao!"
Y la Michita
Dijo "¡Miaao!!"
Salió a comprarle
La mejor pluma,
Pagó por ella
Cuantiosa suma;
Volvió a la casa
Como clueca,
Y halló a la niña
Con su muñeca,
Un ratoncito,
¡Pobre ratón!
Que atormentaba
Sin compasión.
Salió a traerle
Una gorrita,
Pero al regreso
No encontró a Mita.
Dio muchas vueltas
Busca que busca,
Y atrapó al cabo
A aquella chusca,
Con un mosquete
De dos cañones,
Pólvora y balas
Y municiones.
Salió de nuevo
Tía Pasitrote
Con sus cachetes
Y su garrote.
Volvió muy pronto
Hecha una fiesta,
Con una silla
Para la siesta,
Y encontró a Mita
Lavando ropa
Y mojadita
Como una sopa.