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No hay niño en Colombia al que no le hayan leído o que no haya recitado La pobre viejecita o Mirringa Mirronga. El nombre de Rafael Pombo (1833-1912) es inculcado desde la infancia y recordado en cada izada de la bandera en el colegio. Sin embargo, con el poeta bogotano ocurre lo mismo que con la mayoría de los clásicos: están tan arraigados en la memoria, que la gente cree saber más de ellos de lo que realmente sabe.
Por eso Juanita Santos, ex directora de la Fundación Rafael Pombo, se ideó el año pasado una original manera de traer a Pombo al siglo XXI: invitó a Carlos Vives a que se imaginara la forma de cantar sus poemas, y él, ni corto ni perezoso, llamó a otros cantantes para que lo acompañaran en la tarea. La nómina es de lujo: Aterciopelados, Juanes, Andrés Cabas, Fonseca, Verónica Orozco, Julio Nava, Adriana Lucía y las agrupaciones Dúo Huellas, Distrito Especial, Hora Local y los coros de Batuta.
A ritmo de vallenato, pop, chalupa y rock, Pombo musical -como fue llamado el disco- revive los versos más famosos del poeta bogotano. "Así como Carlos Vives abrió las puertas para un nuevo sonido colombiano -asegura Karl Troller, integrante de Hora Local junto con Eduardo Arias-, con este disco otra vez se pone a la vanguardia para poder vivir la literatura colombiana de otra manera".
Para Beatriz Helena Robledo, autora de la biografía Rafael Pombo: la vida de un poeta, la música es una buena aliada de la poesía, y por eso considera que esta es una oportunidad para conocer a un personaje apasionante pero conocido de manera muy superficial.
Pombo, conservador pero alejado de las toldas partidistas en una época de gran polarización política, fue promotor de las artes al apoyar exposiciones de artistas nacionales a manera de salón, traductor brillante y funcionario de la Dirección de Instrucción Pública, antiguo Ministerio de Educación.
Escribió los libros Cuentos pintados, Cuentos morales para niños formales y Fábulas y verdades. "Rafael Pombo vivió 17 años en Nueva York, donde se acercó a la literatura infantil desde la pedagogía y descubrió el aporte inmenso de la poesía en la formación del niño -relata Beatriz Helena Robledo-. Desarrolló una teoría del ritmo y la rima que enseña a memorizar y a aprender y que sigue siendo perfectamente actual".
Pombo musical es, sin duda, una excelente oportunidad para adentrarse en la vida de este hombre y, especialmente, en su rica, humorística y satírica obra. Como afirma Alberto Borda Carranza, director Fundación Rafael Pombo, "este disco puede ser una buena manera para que los niños le cojan cariño a la lectura y para que la familia se vuelva a reunir alrededor de algo típicamente colombiano".
KARL TROLLER Y EDUARDO ARIAS,
Hora Local
"La llamada de Carlos Vives nos tomó por sorpresa... ¡Siendo tan malos cantantes! Pero él quería que fuéramos nosotros los que cantáramos este poema. Y ahora lo entendemos porque tiene que ver con el lenguaje, con los juegos de palabras que es algo que nos gusta mucho. Sobre el vallenato de Carlos, le montamos algo de rap. Sus historias se aplican perfectamente a la sociedad de nuestros tiempos. Tanto, que las hemos utilizado para hacer parodias de Mancuso o de Yidis y funcionan muy bien, porque hablan de lo mismo que los periódicos, las revistas y los noticieros: ambición, avaricia, traición, mentira, engaño y violencia.
Vale la pena haber revivido a Rafael Pombo, un maestro, un personaje bien particular de las letras colombianas y que adquiere con este proyecto una nueva dimensión".
'Modelo alfabético'
¿Quieres ser hombre completo,
hombre a prueba de alfabeto?
Sé amable, activo, aseado,
bondadoso y bienhablado (...)
VERÓNICA OROZCO
"Crecí con los cuentos, las fábulas y los poemas de Rafael Pombo y siempre los adoré. Incluso tengo un recuerdo de niña, como de tres años, jugando y coloreando un libro gigante de Rafael Pombo: ¡era más grande que yo! Mi mamá me leía La Pastorcita y me decía 'no llores, pastora', porque lloraba tanto... Sin embargo, oírla terminaba haciéndome reír.
'La Pastorcita'
Pastorcita perdió sus ovejas
¡y quién sabe por dónde andarán!
-No te enfades, que oyeron tus quejas
y ellas mismas bien pronto vendrán. (...)
ANDRÉS CABAS
"Carlos guardó la de 'Juan Chunguero' para mí por el aprecio que tiene por mi papá, Eduardo Cabas. Es un homenaje a lo que represento, a la música del Caribe. La versión que hicimos con Jean Paul Garcés fue un trabajo de golpe negro, una chalupa con mucho tambor, pero con una mezcla de sonidos electrónicos muy diferente. Es muy Chavela, lleno de nostalgia.