Ana es una mujer con pocos años de graduada que se cansó de la vida como relacionista pública en alguna empresa bogotana, y, como una extravagancia impropia de ella misma, mandó un formulario para estudiar Español y Literatura ¡en New Springfield! Dejar su vida de comodidades apenas suficientes y romper con la monotonía de su vida, a la cual no alimenta en emoción sino sus charlas frívolas con la 'Tata' Correa o encontrar a su padrastro taxista viendo alguna película de soft porn en volumen casi inaudible al lado de su madre que duerme, es un paso que considera necesario.
El problema es que las cosas no cambiarán tanto como ella lo espera en el país del norte. A pesar de llevar dos años y medio allá arriba, no deja de temer por su vida en un paranoico escenario de american psycho -"un título genérico en acecho permanente"-, que la hará escuchar de más lo que ocurre con sus vecinos, y armarse tremendas películas de terror ante cualquier ruidillo.
En un entretenido relato, sufrido por momentos y de carcajadas genuinas en otros, el autor construye la vida de esta muchacha de carne y hueso, encantadora, temerosa, perspicaz, romántica, solitaria. Por su vida pasarán Daniel, 'la gorda', 'Perro', la infaltable 'Tata', Perjuicio, el mulato dominicano Sammy y sus anodinos compañeros de trabajo con los cuales no puede sostener una conversación de más de 30 segundos. Sus miedos, culpas, cinismos y breves momentos de felicidad están escritos con una pluma fluida de un Andrés Burgos que se metió tanto en el pellejo de su personaje que resulta conmovedor.
Por: Dominique Rodríguez D.
MUDANZA
Andrés Burgos
Alfaguara,
190 págs.