PARA ENTENDER lo descabellado de este proyecto, lo primero que debe hacer es recurrir a la memoria e imaginarse por un instante a Ritchie Blackmore en lo más alto de las esferas del rock gracias a su inmortal riff del clásico Smoke on The Water, la canción más famosa y exitosa que tuvo Deep Purple en las listas de 1972. Fundador de Rainbow en 1975, otra de las grandes instituciones del género, fue considerado uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos. En pleno 2008, cuando Blackmore's Night cumple una década de vida, nos sorprende con un espectacular DVD en vivo en París.
Famoso por su fuerte temperamento e inestabilidad, desde hace 10 años, por amor, ha logrado constituir un producto sostenible en el tiempo. La culpable: la cantante Candice Night, 30 años menor que él. Ella logró lo que cerca de 25 músicos nunca pudieron en 30 años de carrera: estabilizarlo. El proyecto revive el legado de la música renacentista, sus instrumentos, leyendas, letras y escenografía.
Es un trabajo ambicioso que tuvo su punto de partida en febrero de 1998 con el disco Shadow of The Moon. En los 90 Ritchie Blackmore había fracasado en su tercer esfuerzo por revivir la alineación clásica de Deep Purple y tras una fuerte pelea con el cantante Ian Gillan, en 1994 se retiró por completo de la banda y replanteó radicalmente su vida artística. En ese proceso conoció y se enamoró de la dulce voz de Candice Night y su pasión por la cultura renacentista. Y como en todo proyecto, la magia hizo de las suyas para hacer real lo inexplicable durante una cena con amigos. Una improvisación de la pareja fue la primera piedra de este proyecto que ya tiene siete discos en estudio, un compilado y dos DVDs.
Aunque por momentos el vestuario del show de París pareciera burlesco y Ritchie un personaje de Robin Hood, es acorde con una música que es ejecutada de manera sobria y muy virtuosa. Laúdes, flautas, violines, trompetas, mandolinas y tubas se encargan de decorar los impresionantes arreglos vocales e instrumentales. El repertorio capta lo mejor de 10 años de carrera y un par de clásicos de Deep Purple como Soldier of Fortune y Child in Time. Un viaje por un mundo de fantasía que se le asociaba a Loreena McKennitt y que hoy cuenta con un soldado del rock a quien el amor logró poner en su sitio y sacarle algunos demonios.
POR JACOBO CELNIK