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¿A las comunidades indígenas les interesa aprender el español?
Sí, normalmente sí. Hay casos un poco aislados en zonas muy alejadas donde se mantienen tradiciones religiosas autóctonas muy fuertes y donde están metidos tanto en su propio mundo, estoy hablando de algunos centros ceremoniales koguis, uwas o sitios muy aislados de comunidades en el Chocó donde en realidad no hay un uso práctico ni necesario del español. Pero normalmente buscan que algún miembro de la comunidad sepa el castellano para hacer intercambio. Y luego, la mayoría es gente que tiene mucho más contacto y está buscando y mandan los hijos a la escuela, con mucho recelo porque ésta ha sido un factor de desculturización, de aculturación y pérdida porque no daba espacio al mundo propio, tradicional.
¿Y la pregunta al revés, a los colonos les ha interesado aprender las lenguas indígenas que los rodea para integrarse con esas poblaciones?
Es raro, por la desvalorización y desprecio que tradicionalmente ha sufrido el mundo indígena. Pero sí se dan casos en ambientes más mayoritarios como en el Guainía o Vaupés, pero son casos aislados.
¿Cómo se hace una política para la protección de la lengua cuando es algo en constante movimiento?
Hay que trabajar en distintas fuentes, la toma de conciencia del valor que tiene la gente es muy importante. Que la misma gente hablante se de cuenta de que en tal parte ya no se está hablando, de que las generaciones más jóvenes no están hablando ya la lengua para que ellos mismos tomen conciencia y estén buscando la solución. Lo fundamental de la transmisión de la lengua es el hogar, son los padres, eso no hay política exterior que valga. Ahí no se puede hacer nada, si las comunidades deciden no transmitir no hay nada que hacer, documentación para mantener algo de memoria y no más. Una política no puede sino estar encaminada a actuar sobre la conciencia de a gente, favorecer la autovaloración, nosotros solo estamos en una política de acompañamiento, nosotros no podemos hacer una política de obligación que no tiene ningún sentido y sería antidemocrático.
¿Qué debe hacerse con más premura?
Lo que se puede hacer es esto: favorecer los procesos de autovaloración de la gente y después, trabajar en ampliar los distintos ámbitos de uso, oficial, la Constitución dice que las lenguas de grupos nativos tienen que ser cooficiales con el español en los territorios donde son hablados, y esto se ha puesto en práctica en pocos sitios. Eso quiere decir que en los hospitales, en los tribunales y en todos los ámbitos oficiales se pueda usar la lengua, que una persona que no sepa el español pueda ser admitido, o que aunque lo sepa pueda defenderse mejor en los tribunales y explicar mejor su situación en su lengua, pueda hacerlo. Pero también hay toda una dimensión de medios de comunicación, que en las radios y la televisión donde se usen las lenguas, ya los hay, donde las noticias puedan ser transmitidas, en las enfermedades, los cantos, los regocijos, los festivales y que esto pueda ser socializado a través de los medios de comunicación y eso le da un prestigio grande y un pulmón a la lengua.
¿Por qué hace esto?
A nosotros que ya la cultura nos llega por televisión y chupamos todo de manera pasiva, ya no tenemos capacidad creativa interna. Esta es la reserva espiritual de la humanidad, esto hay que tomarlo en serio.