Mayo 29 de 2008

Artistas ponen su fama al servicio de la paz

Se han realizado más de 500 conciertos en los últimos 30 años. Vea un recuento.

'CONCIERTO PARA DOS PUEBLOS', fue el nombre de la más reciente presentación del maestro Daniel Barenboim. Fue en Jerusalén, al frente de la Orquesta Judía-Árabe de Mozart, integrada por 33 jóvenes músicos palestinos e israelíes. "Fue un reconocimiento de que el conflicto es antes que nada un conflicto humano que debe resolverse como tal", dijo Barenboim, de 64 años, y actual director de la Orquesta Filarmónica de Berlín. 

Ocho días antes, en la frontera colombo-venezolana, se había celebrado el concierto Paz sin fronteras, organizado por Juanes a raíz de la crisis que desencadenó el ataque colombiano al campamento de 'Raúl Reyes' en territorio de su vecino Ecuador. Un mes antes, el 26 de febrero, los 300 miembros de la Orquesta Filarmónica de Nueva York se presentaron en el Gran Teatro de Pyongyang, Corea del Norte. Para iniciar su presentación interpretaron los himnos de los dos Estados y, al final, un tema popular en las dos Coreas: Arirang.

Estos tres conciertos son apenas recientes botones de muestra de una tendencia que toma cada día más impulso en el mundo y que se deriva de la convicción de que si bien la música no soluciona los conflictos ni las guerras, es un medio que, como sostiene Barenboim, "acerca a las personas porque les da una oportunidad de conocerse".

Uno de los primeros conciertos de este tipo fue One Love Peace, el 22 de abril de 1978 en el Estadio Nacional de Kingston. Jamaica estaba al borde de una guerra civil. Los partidos enfrentados, el izquierdista Partido Nacional de la Gente y el conservador Partido Laborista, alquilaban pistoleros del gueto para matar a sus opositores. La situación se hizo tan insostenible, que dos conocidos pistoleros creyeron que por medio de la música podían unir al país y organizaron un concierto de reggae, la música que habían hecho popular Bob Marley y Peter Tosh. Así, Marley, el ya mítico cantante, guitarrista y compositor, frente a miles de personas llamó al escenario a los rivales políticos, el izquierdista Michael Manley y el conservador Edward Seaga, y pidió que unieran sus manos mientras cantaba Jamming.

Ya en 1971 el Concierto por Bangla-desh en el Madison Square Garden de Nueva York, había hecho historia. Organizado por el ex beatle George Harrison para ayudar a las víctimas de la guerra en ese país, reunió a artistas como Eric Clapton, Bob Dylan, Billy Preston, Ringo Starr, Don Preston, Joey Molland, Alla Rakha, Kamala Chakravarty, Chuck Findley, Marlin Greene, Dolores Hall y Claudia Linnear, entre otros.

Los conciertos por la paz, que en los años 70 inspiraron a John Lennon a escribir su famosa canción Imagine, tal vez uno de los himnos pacifistas más famosos de la historia, suman ya más de 500 en los últimos 30 años, tiempo en el cual, según la Escuela de Cultura de Paz de la Universidad de Barcelona, se han presentado 30 guerras y 70 conflictos, algunos de los cuales aún subsisten. Entre los que más se recuerdan están el de Managua en 1983, The Wall, de Roger Waters después de la caída del muro de Berlín en 1989, y Free Tibet en 1998.

Los eventos han sido promovidos por Naciones Unidas, Amnistía Internacional, ONG, empresas privadas y los propios artistas, como Bono (U2), Annie Lennox,  Eric Clapton, Billy Joel, Paul McCartney, Beastie Boys y el nigeriano Fela Kuti, entre muchos otros, han aprovechado su poder de convocatoria para invitar a la reflexión sobre la inutilidad de las guerras y la necesidad de buscar puentes de acercamiento entre los pueblos por medio de la música.

En esta misma dirección está orientado el proyecto de One Voice, una ONG con sede en Nueva York, cuyo propósito es presentar, a partir de julio de este año y en el curso de 10 años (el tiempo que calculan que toma recorrer el mundo), una serie de concursos en los que participen grupos y solistas comprometidos con la causa. El arte y la cultura al servicio de la paz en el mundo.

Por otro lado, entre los nuevos grupos musicales de israelíes y árabes se destacan el dueto Chromeo que, a través de la música electrónica y el hip hop expone en distintos escenarios del mundo, por fuera de sus países (puesto que allí no aceptan aún esta alianza)  la posibilidad de dejar a un lado los odios y hacer música.

En la región han crecido artistas como el judío Idan Rachel que insiste en llevar un mensaje conciliador en sus letras en las que reitera que la política puede ser una frontera pero la música un lenguaje de liberación y enriquecimiento cultural entre las dos regiones enfrentadas. Los artistas y conciertos en el medio oriente  por la paz se multiplican porque según el movimiento One Voice, con sede en Nueva York, se quiere impulsar campaña para reunir un millón de firmas de palestinos e israelíes para exigir a sus líderes que negocien.

El icono

En agosto de 1999, Daniel Barenboim fundó, junto con su amigo el intelectual de origen palestino Edward Said (q.e.p.d.), la Orquesta Diván Este-Oeste (nombre inspirado en un libro de poemas de Goethe), para reunir cada verano a un grupo de jóvenes con talento de Israel y países árabes. Fue la forma de concretar una convicción compartida en el sentido de que la música puede acercar a las personas y borrar las diferencias. Por ello los dos recibieron el Premio Príncipe de Asturias en 2002.

Barenboim y su orquesta, con sede en Sevilla (España), se han convertido en ícono de los conciertos por la paz que cada día suman más artistas y grupos internacionales, preocupados por poner su fama al servicio de una causa humanitaria. 

La primera vez que se presentó la orquesta en un país árabe fue en 2003 en Rabat (Marruecos), por invitación personal del rey Mohammed VI. Fue un evento histórico. El próximo será el 23 de agosto en un escenario al aire libre en Berlín.

Este concierto es para Barenboim un paso adelante en la breve pero intensa trayectoria de la orquesta, en la que el 40 por ciento de los componentes son israelíes, el otro 40 por ciento árabes y el resto palestinos procedentes de los territorios ocupados. Parte de lo recaudado en el concierto, para el que se han vendido ya un millar de entradas, se destinará a la sala de música de cámara que está construyendo en la ciudad palestina de Ramala.

Otras causas

No solo la paz ha movido grandes conciertos en el mundo. El hambre, la niñez, el cambio climático, son otras de las motivaciones de decenas de artistas para convocar multitudes en sus conciertos. El último de ellos fue el de la Fundación ALAS el pasado 17 de mayo que se hizo de forma simultánea en Buenos Aires y Ciudad de México. El propósito era recoger fondos para 32 de 45 millones de niños en América Latina, menores de 5 años, que viven en condiciones de pobreza. ALAS unió 30 de los artistas iberoamericanos más reconocidos, entre ellos la colombiana Shakira.

Mientras tanto, este 29 de mayo, en Yokohama, Japón, la banda irlandesa U2, el colombiano juanes y varios artistas japoneses ofrecerán un concierto para llamar la atención  de los líderes del G8 que se reunirán en Hokkaido. "El evento es un rechazo a la pobreza en el que se trata de pedir como ciudadanos las cosas que merecemos...  Cosas tan sencillas como la paz o una vida digna", expresó Juanes a la agencia Efe.

Vea imágenes de otros conciertos

- Juanes en el Parlamento Europeo (19 de abril de 2006)
- Daniel Barenboim y The West-Eastern Divan en Palestina, 2003 
- Concierto por la paz en Centroamérica (1983)

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