HERMES ES HOY una marca de maletas. Eros, el primordial, ha transmutado en afrodisíaco y ahora está "In"; Clío, en automóvil; Apolo, en establecimiento nocturno para damas al norte de Bogotá. Venus, la diosa del amor, la belleza y la fertilidad, en canal porno. Morfeo es una fábrica de muebles en polivinilo. Eneas terminó como amigo de Benitín, Cronos en empresa familiar sin "ánimo de lucro" y Juno se hizo jabón. Los mitos están presentes en todo: ya no los vemos, se desdibujan o se hacen sombra.
Otro de estos mitológicos seres es Orfeo, el legendario cantor tracio que descendió a los infiernos por amor, en busca de Eurídice. Armado sólo con su lira y su arte conmueve a Plutón y Proserpina a tal punto que consigue que le devuelvan a quien la muerte le ha arrebatado, a condición de no volverse hacia ella antes de llevarla de nuevo a la luz. Pero al llegar al borde del mundo sucumbe y gira su cabeza para ver el rostro de su amada una vez más. Entonces Eurídice queda apresada en el abismo, donde se desvanece como humo.
Esta mítica narración que ha marcado gran parte del arte poético, musical, pictórico y religioso de Occidente, fue escenificada por primera vez el 24 de febrero de 1607 en el Palacio ducal de los Gonzaga en Mantua. L' Orfeo, Favola in musica, compuesta por Claudio Monteverdi (Cremona 1567-Venecia 1643) y con libreto de Alessandro Striggio (el Joven), se basaba en el mito del sonoro tracio pero, eso sí, con un final feliz. Hoy, 401 años después, Monteverdi y su versión del impaciente amante siguen siendo tan seductores como entonces, y estas tres adaptaciones en formato de DVD son una forma más de celebrar el mito y la existencia de una de las obras básicas del mundo de la ópera.
La bella y sobria del año 1979, en la que Philippe Huttenlocher es Orfeo y Dietlinde Turban, Eurídice, dirigidos por Nikolaus Harnoncourt. La deslumbrante, de Jordi Savall con Furio Zanasi en papel de Orfeo, Arianna Savall como Eurídice, y el montaje escénico de Gilbert Deflo. Y para concluir, la refinada y experimental realización dirigida por René Jacobs. Con Simon Keenlyside como Orfeo, Juanita Lascarro como Eurídice. Son tres maneras de asomarse al paradójico deambular de Orfeo, antes de que termine dándole nombre alguna casa de empeño o que se sumerja definitivamente en el Leteo.
Por CARLOS ALBERTO HEREDIA GALINDO