EL 7 DE MARZO arranca el Festival Iberoamericano de Teatro, evento que nació hace 20 años por la terquedad de Fanny Mikey de convertir a Bogotá en la ciudad teatro del mundo. Este año el Festival, que llega a su edición 11, tiene al Reino Unido como país invitado de honor y presenta a 65 compañías internacionales y 176 grupos nacionales.
CAMBIO: ¿Por qué hay que ir al Festival?
FANNY MIKEY: Porque es el más grande del mundo.
¿Lo bueno del Festival?
Que le soy útil al país.
¿Está satisfecha con el de este año?
Sí porque hemos hecho todo lo que habíamos pensado.
¿Alguna decepción?
No, sólo momentos de impotencia que se superan fácilmente.
Recomiende una obra
Todas son muy buenas.
Entonces, ¿cuál la ha dejado sin palabras?
Muchas, pero no puedo nombrar una porque sería injusto con las otras.
¿Hasta cuándo va a estar en el Festival?
Hasta cuando me saquen con los pies por delante.
¿Qué espectáculo le hace falta traer?
El de Pina Bausch. Espero que venga pronto.
¿A quién no dejaría actuar en una obra que dirija?
A muchos, pero me cortarían la cabeza si digo un nombre.
¿Qué obra de teatro sueña con dirigir?
Cuando salga del Festival le digo.
¿El día más feliz de su vida?
Todos los días.
¿En qué piensa cuando se levanta?
En todo lo que tengo por hacer.
¿De qué se arrepiente?
De nada. Lo que he hecho, hecho está.
¿Qué le hubiera gustado ser?
Bailarina y cantante.
¿A qué le huele Colombia?
A vida, a ganas de hacer cosas.
¿Y a qué le sabe?
A un gusto imposible de encontrar en otros países.
¿Qué la hace reír?
El buen humor.
¿Y llorar?
La emoción por lo que voy logrando.
Un refrán que aplique
La constancia vence lo que la dicha no alcanza.
Y una enseñanza
No hay edad que impida hacer lo que uno se propone.