LAS PELÍCULAS de los hermanos Cohen suelen ocurrir en parajes remotos de Estados Unidos, allí donde todo sucede de una manera extraña. En medio de la quietud suceden crímenes horrendos, desproporcionados para la pasividad de las praderas.
Sin lugar para los débiles no es la excepción. Un cazador furtivo se encuentra de pronto, en mitad de la nada, un tesoro. Solo que no está enterrado, es una maleta repleta de dólares que yace como testigo mudo de una masacre que parece ser un asunto de carteles de la droga. Si todo sale bien, no volverá a necesitar un centavo en la vida, pero eso todavía está por verse porque un implacable asesino, que acaba de ahorcar al policía que lo tenía detenido en una cárcel local, anda tras sus huellas.
Los Cohen, que no solo dirigen sino que suelen ser los autores de sus guiones y sus propios productores, le arrojan al espectador, como si fuera una carnada, la evidencia de lo rayada que anda la humanidad por esos lares en donde nada significa la lucha contra el terrorismo ni las opiniones del Presidente sobre la seguridad nacional. Más allá de las grandes urbes, existen lugares insólitos que, en todo caso, están muy lejos de la redención.
Javier Bardem, como el matón de la bala de oxígeno, se comporta como un autómata sin principios y sin ilusiones. Tommy Lee Jones, en el papel del sheriff que lo persigue, se comporta con la impasibilidad de un hombre curtido y seco de barbarie. La película justamente comienza con una reflexión suya: "Hubo un tiempo en que los alguaciles no llevaban pistola...", como para advertir que esos sí que eran viejos tiempos.
Los Cohen, como Capote en A sangre fría -una novela que debió inspirarlos en su oficio-, se ocupan de sucesos aislados, pero sus elecciones son universales, y en medio de los paisajes inmensos, construyen una porción de humanidad que no siempre suele ser la más amable pero que se descarga en el espectador como un aguacero que ni siquiera lava sino que deja helados los huesos.
En este western moderno que es Sin lugar para los débiles, los alguaciles han perdido la batalla, no porque no tengan con qué enfrentar a los forajidos, sino porque hace rato que dejaron de entenderlos.
SIN LUGAR PARA LOS DÉBILES
Dirección: Ethan y Joel Cohen
Guión: Ethan y Joel Cohen
Con: Josh Brolin, Tommy Lee Jones, Javier Bardem, Woody Harrelson
Calificación: H H H
POR FERNANDO GÓMEZ GARZÓN