Miguel Ángel Rojas habla sobre su obra, a propósito de su exposición en el Banco de la República

(Página 2 de 2)

"En ese sentido, me interesa hacer un trabajo con las víctimas, sean del conflicto armado o de la droga. Me impresionó mucho la historia de un muchacho que venía caminando al mando de un destacamento militar y de repente sintió un golpe, era un mortero que estaba amarrado de un árbol. No perdió el sentido; según cuenta, en ese momento todo se volvió cámara lenta, las hojas volaban mientras él caía. Cuando trató de levantarse, no pudo porque no tenía brazos.  Esa sensación la volví obra.

"La misma impresión que me causó cómo un joven que había conocido hace años estaba destruido por la droga. Luego de indagar mucho, me encontré con una foto de él siete años atrás, mirando una flor y así titulé la obra. Era otra persona. Esa imagen me inspiró y decidí hacer que él mirara su propia foto y lo documenté en un video, en el que reaccionó porque no se acordaba que se la habían tomado, primero con sorpresa, luego con rabia y finalmente con pesar. Era una recreación de lo que es también la otra víctima.

"El arte es independiente de la moral, pero en mi caso, por las motivaciones de las diferencias y por mis propias experiencias, trato de buscar lo justo con mi arte. Me considero un justiciero".

Página 2 de 2 « Anterior 12
Publicidad
Enlaces de texo