POR GLORIA CHARRY,
comunicadora social colombiana residente en Washington D.C.
EL ORGULLO de ver los carteles de la inmensa rosa roja anunciando el estreno de 'El amor en los tiempos del cólera' en una esquina de la Avenida Florida de Washington, me hicieron volver a las páginas de uno de mis libros entrañables. Lo había leído en Colombia hace algunos años en la edición de Oveja Negra, una carátula de color "amarillo cólera" que mostraba un vapor navegando por el Magdalena.
Desde que vi ese afiche en la Avenida Florida, no he podido quedarme al margen del impacto mediático que ha despertado en Estados Unidos la película basada en el hermoso libro de Gabo. La diosa Oprah Winfrey lo presentó en su archifamoso programa de televisión como "una de las más grandes historias de amor que he leído" y sucedió lo que sucede con todas las recomendaciones de Oprah: las ventas del libro en su versión al inglés, publicado por Random House (la mayor editorial mundial de libros), se dispararon.
Hubo otros catalizadores: el paso de Catalina Sandino por Washington para recibir el premio a la Herencia Hispana, otorgado al elenco de 'El amor en los tiempos del cólera'; las notas de prensa, los comerciales de televisión y la promoción de los video-segmentos de Shakira cantando la música de la película me empujaron a acercarme a una librería para releer los amores de Fermina y Florentino y tenerlos frescos antes del estreno de la película, ocurrido con no mucha fortuna el pasado 16 de noviembre.
Fe de erratas
El libro está exhibido de manera prominente en uno de los ventanales de Barnes & Noble, la cadena de libros más grande del mundo. Entré a su sucursal de Georgetown y busqué la edición del libro en español. Encontré la publicada por la editorial Vintage Español.
Con el libro en la mano busqué una mesita en el café de la librería y me puse a enhebrar nuevamente esta bellísima historia de amor. Pero al llegar a la página 13 tuve que recomenzar varias veces el párrafo que describe la prestancia académica de Juvenal Urbino. En el texto había algo que no sonaba bien. Decía: "Aunque oía cada vez menos con el oído derecho y se apoyaba en un bastón con empuñadura de plata para disimular la incertidumbre de sus pasos, seguía nevando con la compostura de sus años mozos el vestido entero de lino...".
¿Nevaba sobre el traje de lino de Juvenal? Era evidente que un demonio tipográfico había estado rondando a los editores de Vintage Español, convirtiendo el gerundio "llevando" en "nevando".
Seguí leyendo, ya sin poder dejar de pensar -algo indignada, lo admito- en cómo era posible que semejante obra literaria tuviera un error tan llamativo. No era el único. En la página 27 tuve nuevamente que parar en seco en el momento en que la mujer que había amado a Jeremiah de Saint-Amour habla con el doctor Urbino y le dice que Saint-Amour le había pedido que lo dejara solo. Leí: "Quería escribir una carta al doctor Juvenal Urbino, a quien consideraba el hombre más respetable que había conocido, y además un amigo del alma, como e gustaba decir......". ¿Como e gustaba? ¿Sería más bien 'como le gustaba' o 'como él gustaba'?
En ese instante decidí no seguir con la lectura. Devolví el libro a los anaqueles y salí de la librería un tanto deprimida. Los dos errores sonaron en mi mente con mayor bulla que la que hicieron los bomberos al tratar de coger el loro de Fermina Daza.
Al llegar a mi casa consulté en Internet acerca de la editorial que había publicado esa edición. Mi sorpresa se tornó en perplejidad. Vintage Español es una división de Random House que, como dije antes, es el mayor grupo editorial del mundo. Como subsidiaria, Vintage Español fue creada hace poco más de 10 años para entrar en el creciente y atractivo mercado de libros en español en Estados Unidos, del cual es líder.
Envíe un correo electrónico a la empresa editora expresando lo sorprendida que estaba por haber encontrado dos errores en las pocas páginas que había leído. Al día siguiente recibí respuesta de la Directora de Publicaciones de Vintage Español, quien agradecía mi nota y también se disculpaba por los errores y prometía que serían corregidos. Según ella, estos errores se debían a que "el libro había sido escaneado de una edición anterior y algunos caracteres (tipográficos) habían sido mal interpretados por el computador".
A comienzos de octubre, cuando Oprah escogió 'El amor en los tiempos del cólera' como uno de los libros del mes, Random House anunció casi al instante que reimprimiría 750.000 copias de la traducción al inglés, así como 30.000 ejemplares más de la versión "original" en español.
Mientras tanto, sigo sin entender cómo este libro, que es promocionado con el logo del Oprah's Book Club y que fue relanzado estratégicamente en el mercado norteamericano a pocos días del estreno de la película, salga a las librerías sin una esmerada y cuidada revisión del texto.
Sigo sin recobrar el aliento, como Florentino Ariza cuando el padre de Fermina Daza lo llevó del brazo por la plaza de la Catedral para pedirle que se apartara de su hija. Por eso volví a la librería, esta vez a comprar el ejemplar.
Aún no he terminado su lectura, y si bien ya he tenido sobresaltos, no tardaré los cincuenta años, nueve meses y cuatro días que esperó Florentino Ariza a Fermina. Entre tanto, he descubierto otro error, ya no en el texto de Gabo sino en la última página del libro donde se anuncia, bajo el logo de Vintage Español, que el libro "se puede obtener en su librería local, o por llamando a teléfono".
Definitivamente los estadounidenses quieren conquistar a los lectores de habla hispana a como dé lugar.