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EL ARQUEÓLOGO mexicano, descubridor de uno de los mayores tesoros de la Ciudad de México, viene a Bogotá a dictar la II Cátedra del Museo del Oro del 11 al 13 de septiembre.
¿Qué es el Templo Mayor Azteca?
El Templo Mayor Azteca era el principal edificio que se encontraba en el espacio sagrado de la ciudad azteca de Tenochtitlán y revestía la mayor sacralidad puesto que ellos pensaban que allí se enocntraba el centro de universo. Simbólicamente por él se podía subir a los niveles celestes y bajar al inframundo, al lugar de los muertos. El edificio tenía en su parte superior dos adoratorios dedicados a otros dioses, por un lado al dios de la lluvia (Tlaloc) y por el otro al dios de la guerra (Huixilopochtli).
¿Qué encontraron durante las excavaciones?
En las excavaciones que empiezan en 1978 pudimos encontrar las diferentes etapas constructivas del edificio (un total de 7 ampliaciones) que se realizaron entre los años 1325 y 1521, fecha ésta última en que el Templo es destruído por los españoles y sus aliados indígenas enemigos de los Aztecas. Localizamos también alrededor de 150 ofrendas, máscaras de piedra, vasijas, restos de animales, etc, colocados en distintas partes del edificio en honor a sus dioses.
¿Qué importancia tenían los animales para los Aztecas?
En total se lograron recuperar entre 10 y 12.000 objetos siendo muy significativo que un buen número de ellos era de restos de animales como reptiles, aves, felinos, peces, cada uno de ellos con un simbolismo particular. Por ejemplo los cocodrilos representaban a la tierra, el águila al sol, los felinos se asociaban con la noche y los restos de peces al dios del agua.
¿Por qué se tardaron hasta 1978 para encontrar el Templo?
Había habido excavaciones a principio del siglo XX que daban ciertos indicios de que allí podía encontrarse ese edificio, porque el arqueólogo que lo excavó encontró una esquina con una cabeza de serpiente, pero estamos hablando del corazón de la Ciudad de México, de un predio vacío en donde encontró esa cabeza, pero no pudo expandirse más por las calles y edificios que había a su alrededor. Por eso, fue sólo hasta la madrugada del 21 de febrero de 1978 cuando unos obreros de la compañía de luz se encontraban colocando unos cables y dieron con una escultura que una vez excavada por los arqueólogos resultó ser una deidad lunar que se encontraba en el Templo Mayor.
¿Qué es lo que más le gusta del Templo?
La dualidad entre la vida y la muerte que tienen los dos dioses representados en el Templo. Ellos sabían que la muerte es parte de la vida y viceversa y lo representaban en edificios, mitos y objetos. Veían que medio año, el de la lluvia, crecían las plantas y todo engeendraba vida, pero que luego, en la sequía, todo moría y los árboles perdían su verdor, pero que, sin embargo, aquel momento de muerte volvía a regresar a la vida, que era un ciclo.