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EL PREMIO Luis Caballero de artes plásticas fue creado en 1996 por el IDCT -hoy Secretaría de Cultura de la Alcaldía de Bogotá- para artistas de más de 35 años y con más de 10 años de trayectoria. Es decir, para aquellos que con un trabajo más o menos consolidado aún están en proceso de desarrollo. El Premio, que se entrega cada tres años, lo han recibido Víctor Laignelet, Luis Fernando Roldán y María Elvira Escallón, y la obra propuesta debe crearse para la sala curva de la Galería Santafé del Planetario.
Para su cuarta versión, los artistas seleccionados fueron Alberto Baraya, Luz Ángela Lizarazo, Miguel Huertas, Fernando Uhía, Édgar Guzmán, Humberto Junca, Beatriz Eugenia Díaz y Johanna Calle. Cada uno recibió 11,5 millones de pesos para realizar el proyecto y el que gane obtendrá 50 millones de pesos. El Premio editará dos catálogos: uno con los procesos que sigue cada artista para cristalizar su proyecto y el otro con las obras ya concluidas y montadas en el espacio.
El Premio es una de las pocas oportunidades que tienen artistas de una generación intermedia entre los novatos y los definitivamente consagrados para exponer su trabajo. "No son muchos los espacios para esta generación intermedia -le dijo a CAMBIO hace un tiempo el curador José Roca-. Esto contrasta con una oferta cada vez mayor de espacios para los artistas novatos".
Los artistas de la generación intermedia se baten entre dos aguas: la de los nuevos por quienes hay muchas apuestas y múltiples espacios de exhibición, como los salones Botero, Arte Joven, Pintura Joven, Cano, Arte Joven del MamBo, muestra ArteCámara, Curator Choice, y el ciclo Jóvenes Artistas de la Alianza Colombo-Francesa, además de un buen número de galerías que miran en esta misma dirección, como Casa Cuadrada, El Callejón de Exposiciones del Jorge Eliécer Gaitán, LA Galería, Nueveochenta y El Bodegón, entre otras. Por otro lado están los espacios que mezclan novatos con maduros, como las galerías Casas Riegner, Alonso Garcés y Valenzuela & Klenner, entre otros, y los que montan retrospectivas de los consagrados, como la Galería El Museo y los museos Nacional y MamBo.
Para la generación intermedia existen los salones regionales pero sólo si son invitados por los curadores; las becas de creación; los salones Del Fuego, Bidimensional y el BBVA; muestras que organizan instituciones como la ASAB y las universidades de Los Andes y la Nacional, dirigidas casi en forma exclusiva al mundo académico y artístico, y el Premio Luis Caballero. No hay mucho más en el panorama y pocas galerías comerciales se interesan por ellos.