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UNA DE LAS BANDERAS del Alcalde de Medellín, Sergio Fajardo, desde el comienzo de su administración en 2004, fue la construcción de un parque de ciencia y tecnología. El sueño tenía nombre: Parque Explora. Hoy, casi al final de su mandato, está a punto de ser realidad.
La ubicación no es fortuita. Está levantado en el límite de la avenida Carabobo -recién peatonalizada por zonas-, cerca al botadero Moravia y al escombrero El Oasis, al frente del Jardín Botánico; es decir, en la mitad de la que antiguamente fue una de las zonas más violentas de la ciudad: las comunas nororiental y noroccidental. El propósito del Parque es romper los prejuicios y cambiar la imagen de la zona, "pasar del miedo a la esperanza", dice Fajardo.
Ese es, justamente, el objetivo del Polo de Desarrollo del Norte, plan puesto en marcha por la Empresa de Desarrollo Urbano, EDU, y que constituye el núcleo de la transformación urbana de la capital antioqueña. El proyecto incluye un centro cultural diseñado por Rogelio Salmona, la renovación del Parque Norte y del hermoso lago aledaño, y la construcción del colegio de las EPM en el barrio Francisco Miranda.
En la comuna nororiental han venido sucediendo cosas positivas. La construcción del Metrocable les cambió la cara a cuatro barrios -Andalucía, La Francia, Barrio Popular y Santo Domingo Savio-, todos ellos construidos de forma hechiza en una ladera y con peligros de deslizamientos como el que ocurrió hace un par de semanas. Allí, en la parte más alta de la montaña, en Santo Domingo, fue inaugurada por estos días la biblioteca España, la mole creada por concurso por el arquitecto Giancarlo Mazzanti y que es uno de las cuatro parques-biblioteca que se han venido abriendo en diferentes latitudes de la ciudad. Se trata de una escultura de tres piedras negras gigantes que parecen brotar de la misma montaña y ahora serán paseo obligado de todos aquellos que visitan Medellín, como ya lo ha sido montar en Metrocable.
La idea es descentralizar la cultura. "Son 300.000 metros cuadrados nuevos de espacio público", explica el urbanista Alejandro Echeverri, director de Proyectos Urbanos del EDU. La inversión ha sido grande, pero para la administración Fajardo ha valido la pena: 70.000 millones de pesos para la construcción del Metrocable, y en suma, alrededor de 350.000 millones en la combinación de intervenciones físicas y sociales en los barrios del nororiente y noroccidente de la ciudad, para beneficiar a una población de 180.000 habitantes. "Estamos dando lo mejor del desarrollo en un barrio que nunca lo ha tenido -continúa Echeverri-, porque lo que realmente importa del urbanismo son las dinámicas sociales y económicas que puedan desatarse".