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¿Cuándo empezará la construcción real de armas y camuflados invisibles con destino a las Fuerzas Armadas? Nadie lo sabe. Inclusive, el propio Zhang reconoce que hasta ahora está en la fase inicial de cualquier intento de invisibilidad.
"Lo que hoy existe son pruebas con objetos micrométricos y solo se ha podido controlar el fenómeno a un nivel nano. Todavía falta mucha investigación para llevar este hallazgo científico a aplicaciones propias de la vida cotidiana", concluyó Quiroga.
En otras palabras, los mantos de la invisibilidad serán, por ahora, solo posibles en la imaginación de escritores como la británica J.K. Rowling y el mundo ficticio y sobrenatural que inventó para recrear las aventuras de Harry Potter.
PERSONALIDAD DEL INVISIBLE
Así como desde el punto de vista militar se tiene muy claro para qué puede servir la invisibilidad, también es posible definir su uso o abuso de acuerdo con la intención de cada persona.
En diálogo con CAMBIO, la psicóloga María A. Solórzano ayuda a esbozar lo que serían algunos de los perfiles en los que se podrían enmarcar los soñadores de la invisibilidad:
Autosuficiente. Están quienes tienen la fantasía de conocer cómo es el mundo sin ellos, cómo funcionan las cosas y cómo se presentan las situaciones sin su influencia. Son autosuficientes porque quieren demostrarse que nada puede funcionar sin su presencia.
Inseguro. Están esos seres inseguros de sus actos que se consideran absolutamente prescindibles, que no les importa a nadie. Ellos utilizarían la invisibilidad como un mecanismo de defensa para ocultar sus temores ante la presencia de otros.
Aprovechado. Están los que no asumen la responsabilidad ni las consecuencias de sus actos y quisieran ser invisibles para 'hacer y deshacer' a sus anchas sin el riesgo de ser detectados. En este último grupo están las personas más peligrosas, porque uno de sus objetivos es violar la intimidad, sacar ventaja y generar consecuencias negativas para otros.
Curioso. Este es el rango de los voyeristas y los intrusos cuyo fin último, sin tener mayores pretensiones de hacer daño, es estar presentes en aquellos lugares donde quisieran ingresar sin ser detectados, donde les es prohibido asistir o, simplemente, donde no los han invitado.
CINE, EL EFECTO ESPECIAL
La invisibilidad no es un reto solo para los científicos. Los expertos en efectos especiales también han hecho su aporte para hacer realidad, por lo menos en la pantalla grande, este sueño de muchos. Quizá la primera producción cinematográfica que se atrevió a abordar el reto fue El hombre invisible en 1933, del director británico James Whale, basada en la obra del mismo nombre del escritor H.G. Wells. En tiempos recientes llegó La capa invisible del aprendiz de mago Harry Potter y el poder sobrenatural de la mujer invisible en Los cuatro fantásticos.