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El programa "China Tiene Talento", que comenzó a emitirse hace varias semanas, ha dado a conocer a personas humildes con enormes dotes artísticas, entre ellos un joven pianista sin manos que toca con los pies, y otras historias de superación comparables a la de Susan Boyle de la original versión británica.
China ha sido uno de los últimos países en adquirir la marca "Tiene Talento" a la productora británica FremantleMedia, pero en un mes de emisión en la emisora shanghainesa Dragon TV el espacio ha dado decenas de historias emocionantes y ha catapultado a la fama a muchos de sus participantes.
La estrella del programa, que empezó a emitirse el 25 de julio, es el pianista Liu Wei, quien en su debut en el programa dejó sin habla a los espectadores y arrancó lágrimas a los tres jurados mientras tocaba con los pies "Mariage d'amour", de Richard Clayderman.
Liu, de 23 años y nacido en Pekín, perdió los brazos al tocar un cable de alta tensión cuando jugaba al escondite, a los 10 años, y decidió aprender a tocar el piano a los 19, pese a las dificultades que entrañaba. Cuatro años después, Liu se ha convertido en el artista de moda de China, su participación en el concurso tiene millones de visitas en YouTube y otras webs similares en mandarín, y es el máximo símbolo de superación ante la adversidad para los chinos.
"Pude haber muerto rápidamente, pero elegí vivir una vida maravillosa. Nadie dijo que el piano fuera sólo para las manos", declaró tras su actuación Liu, entre los aplausos del público.
Liu se mostró muy ambicioso y confesó que desea alcanzar una de las tres primeras posiciones del concurso, para que su madre "esté orgullosa" de él, al tiempo que reconoció que fue duro aprender, pero que su única limitación son algunas canciones, pues sus pies no pueden llegar a partes muy alejadas en el teclado.
Otro caso que ha despertado el interés ha sido el de Xu Na, esposa de un humilde vendedor de comida ambulante que recuerda, en su orondo aspecto de mujer de cincuenta años y su gran voz, a la Susan Boyle que alcanzó el estrellato en "Britain's Got Talent". Xu Na además llegó al escenario con dosis de dramatización que le garantizaron el éxito: primero entró al plató su marido, vestido de cerdo y haciendo un número cómico no muy logrado que no gustó al jurado, pero cuando se despedía del programa, lanzó un lacrimógeno discurso.
"En realidad, vine por mi esposa (...) a la que un día oí cantar cuando volvía del trabajo a las 3 de la mañana, y soñé que ganando le compraría un pequeño bar de karaokes", contó el vendedor, que pidió a continuación al jurado que permitiera cantar a su esposa pese a que en principio no estaba preseleccionada.
Una actuación que ella hizo con maestría y que se puede ver en Tudou. Similar fama obtuvo otro eliminado, un reparador de bicicletas de 45 años llamado Jiang Renrui que no obtuvo el beneplácito del jurado cuando intentó, a través de contracciones de su barriga, hacer una extraña imitación de un pavo real.
Al despedirse Jiang admitió que acudió al programa para hacer reír a su esposa, que sufre una parálisis, otro melodramático momento que en las webs de vídeos chinas ya ha sido contemplado y comentado por millones de internautas.
El programa, a diferencia de las famosas versiones estadounidense o británica, no ofrece premios en metálico, pero sí le da al ganador la oportunidad de labrarse un futuro en el mundo del espectáculo, con un contrato con Sony, actuaciones en Las Vegas y acompañar a una conocida estrella china en una gira de conciertos.
Ya no tienen que parar en Hollywood para conseguir primero sus credenciales.
El ex Beatle Ringo Starr, quien celebró el miércoles sus 70 años, quiere un poco de paz y amor.